Revisa el estado de tu cuenta bancaria o tu billetera. No importa el monto. Observa qué emoción aparece al hacerlo: ¿tranquilidad?, ¿preocupación?, ¿culpa?, ¿orgullo?
Anota lo que sientes sin calificarlo como bueno o malo.
Este ejercicio busca desarrollar una relación más consciente y honesta con tu realidad económica.
Día 2: Observa tu cuenta o tu billetera sin juicio


