Paso 1 · Nombrar lo que duele
Solo se puede sanar aquello que se puede nombrar.
¿Por qué este paso?
Poner en palabras lo que sientes activa la corteza prefrontal, que ayuda a regular la actividad del sistema límbico, donde se aloja el dolor emocional.
Nombrar reduce la intensidad de la emoción y permite iniciar un proceso de integración consciente..
Indicaciones
Escribe el nombre de la persona, el vínculo o la etapa que perdiste.
Describe con claridad:
¿Qué perdiste exactamente?
¿Qué representaba eso para ti?
Ejemplo: “Perdí a mi papá. Pero también perdí el sostén, la figura que me cuidaba y el lugar donde me sentía segura.”
Recuerda: Poner palabras no agranda el dolor: lo vuelve más habitable.


